De por sí, hoy no resulta difícil ‘pegarle’ al kirchnerismo. Hay muchas razones, podamos estar en coincidencias o no. Pero terminar observando la imagen descolorida (o multicolor) de quienes conforman el arco opositor nos da la pauta que, lamentablemente, los argentinos tenemos pocos o nulos caminos alternativos.
Hayan estado o no en la foto, saber que unos, unas, otros y otras se ‘juntaron’ para sacar rédito político solo porque sí da miedo.
Y tenemos argumentos para tener ese miedo: en Corrientes hay una historia reciente que sirve como prueba contundente para saber que ‘el juntarnos porque sí’ no lleva a nada.
Está claro: el kirchnerismo puede o no tener errores políticos. De hecho los tiene, pero en la oposición, rejunte por hablarlo fácil, hay una falta absoluta de coherencia para responder, para argumentar, para sostener, para avalar procesos de cambios.
‘Embarrar la cancha’ suele servir, en política, cuando hay protagonistas de fuste que son duchos en esa tarea de ‘sacar partido’ de los errores. Pero acá caemos de error en error.
Pregunto: ¿usted escuchó una postura contundente y concreta del sector opositor para cumplir con el pago de deudas adquiridas?. ¿Hay una alternativa firme y convincente para responder a los reclamos sociales recientes y los por venir?.
Tanto deambulan por la mediocridad que hasta terminan rescatando del ostracismo a un personaje político que, hasta hace poco, era defenestrado por todos: Carlos Saúl Menem.
Menem, ducho y pícaro, terminó recuperando protagonismo por ineptitud de unos y otros. Y resulta que ahora, ya sin ser un número, pasa a tener clara trascendencia en el esquema político nacional.
En política se puede hablar lindo y bien. Lo complicado es llevar a la práctica lo que uno pregona como si nada. De rejuntados sabemos. Y de cómo les fue, también.
FUENTE: CORRIENTES HOY (www.corrienteshoy.com)

Procesando... 



























