Decir que el paro que se inició éste lunes tiene un 5% de adhesión es, por lo menos, poco serio. Valdrá entonces saber si en verdad el Gobierno maneja y cree en esos números absolutamente falsos, o pretende instalar esa clara mentira ante la opinión pública.
Una u otra posición implica un absoluto error político. Si hay alguien, empleado del estado, que encargado de dar números para analizar la realidad dice que un ínfimo sector de maestros se plegó al paro cuando las escuelas estuvieron casi desiertas, es una persona irresponsable e inepta. Y si se pretende mentir, ya entraríamos en la nefasta cadena de pasos en falsos que podría no tener fin.
No es intención buscar conflictos. Pero negar una realidad expone al Gobierno a una evaluación generalizada de la gente que ya no es tonta. Y nadie queda fuera de éste problema, por directa o indirecta relación, todos somos perjudicados si las escuelas no abren sus puertas. Y más aún terminaremos ‘en el horno’ si tenemos un problema y no nos sentamos a resolverlos.
Está claro que los sindicatos deberán tener su autocrítica. En más de una oportunidad apuntamos desde aquí la urgente necesidad de bajar los decibeles del enfrentamiento, apelando al sentido común. Pero está claro, y no por entrar en acuerdos extrínsecos con los dirigentes gremiales: éste paro no es de las cúpulas dirigenciales, es de los docentes, de los maestros que están enojados.
Enojados con o sin razón, con mediana razón o totalmente convencidos, como sea, el problema está. El Gobierno entonces debe, por obligación institucional, observar y analizar, y en todo caso actuar como le plazca, pero no negando que el problema existe.
Aunque la comparación no esté relacionada por la seriedad del caso, es como llorar del dolor de muela e intentar convencernos que no nos duele.
Sabrán los directos protagonistas avanzar en el tema. Se sentarán, discutirán, o no hablarán más. Y ahí está la verdad de la situación. Esos mismos que aseguran un escaso nivel de adhesión al paro, son los que dicen que ‘no hablarán bajo presión’. Si son pocos los que presionan, entonces de qué preocuparse?.
Mientras tanto se repite la historia de desencuentros y opiniones encontradas.
Mientras tanto nos alejamos del crecimiento sostenido de provincias vecinas, que parecen empecinadas a dejar a Corrientes en la cola de todas.
Deberán los gobernantes convencerse que hay un lío, y deben resolverlo. La bronca crece, y debe atenderse eso, primero que nada. Hay que convencerse que duele la muela. Tal vez tenga arreglo.

Procesando... 



























Jueves, 5 de Agosto de 2010 a las 12:29 pm
Rosa, los actuales gobernantes estan ahi donde estan por “voluntad del pueblo” sin dudas. Pero el pueblo se equivoca bastante en esta provincia, no le parece? No por nada somos la provincia mas intervenida de todo el pais. Que otra provincia tuvo tantas intervenciones nefastas y que nos dejaron peor que antes? Acaso no se equivoco el pueblo cuando voto a los personajes que tuvieron que ser desalojados por la nacion? Y en varias ocasiones…
Aca no se salva ningun partido politico, todos tienen la culpa de nuestro atraso y miseria. Sobre todo los actuales, ya hace 10 años que tenemos radicales gobernando y no me parece que hayamos avanzado ni un centimetro. Lo unico que progresa es el empleo publico, que paga sueldos miserables que no alcanzan ni para una semana.
Rosa, no insulte a los docentes, gracias ellos usted puede escribir aqui…
Miércoles, 4 de Agosto de 2010 a las 10:45 pm
Que mal educada Rosa… no se puede opinar tan a la ligera.
En éste tire y afloje, los gobernantes cada vez tienen el bolsillo más gordo.
Ah…. Un puntero político gana mucho mejor que un docente y se rasca el triple
Lunes, 2 de Agosto de 2010 a las 6:23 pm
Bueno, creo q los maestros son todos punteros políticos y kioskeros q no respetan la voluntad del pueblo.