Crecer a la sombra del talento y fuerza ajena, es un lugar común entre los políticos locales. Parodiando la vieja frase, podemos decir que detrás de algún Gran Hombre –con lo de “gran” encomillado – se encuentra algún talentoso ignorado que lo hace todo por él. Es el caso de quién recoge la cosecha del fatigado sembrador de excelentes residuos y trabajosas gestiones. Su nombre, y muchas veces su sola presencia, deben permanecer bajo un cono de sombras que no desnuden la crónica mediocridad del “Grande”… En nuestro largo trayecto por la vida conocimos varios de estos resignados “peones de la política” y les vimos desgastar talentos y energías como pólvora en chimangos… Lamentable pero verídico. Tal vez esa mediocridad generalizada sea culpa repartida entre quienes brillan por otros y esos otros que no encuentran fuerzas para imponer su natural talento.
Algo tan parecido a la prostitución que bien podríamos preguntarnos, como la santa, “¿quién es más de culpar; la que peca por la paga o el que paga por pecar?”. Así estamos, sin renovar caras y reiterando fracasos. Sin renovación y con historias gastadas. Duele. Por lo cierto y por la falta de valor en rebelarnos ante la evidente del fraude.

Procesando... 



























Jueves, 29 de Julio de 2010 a las 8:31 am
Si sabrá usted , al igual que yó de éste tema, escribir el libreto de aquellos que no entienden ni J de lo que se trata, porque llegaron a ocupar cargos por listas sabanas o digitados, sin conocer ni el preambulo de la Constitucion.-Atte.-